En la playa 2
Era una fiesta, como a las miles que había ido, solo que ahora como chica…
Bebimos mucho esa noche, o al menos eso pareció pues mi cuerpo no aguantaba como el anterior. Tome poco a comparación de antes, y poco a poco empecé a sentirme mareada. Entre el mareo y la música, bailé con tantas mujeres como nunca, y me bese con tantas mujeres como nunca. Katie me dijo que no conocía esa faceta de mi, y respondí “¿quieres ver lo que tengo en medio de las piernas?” Mientras empezábamos a besarnos.
De pronto, en un momento de lucidez, recordé quién era. Por reflejo, como cuando ya estás tomado y te vez al espejo sin reconocerte, puse la cámara frontal y me dí cuenta de la hermosura que estaba en ella, de mi reflejo.
No pude evitar sentir tanto en tan poco, y me llevé a Katie y a otro par de mujeres a mi nueva habitación. Las sensaciones del cuerpo de una mujer son mil veces mejor que las de un hombre, y más cuando 3 mujeres recorren tu cuerpo simultáneamente.
Al día siguiente, tuve que hacer “la rutina” de, bueno, de mi. Fui al gym y descubrí que todos me miraban con deseo, y no solo hombres, sino también mujeres.
Al final, cuando el plazo terminó, decidí aceptar el trato y quedarme en este cuerpo un año.
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