Restricción
- Me gusta vestirme como quiero. Siempre que voy a la universidad me gusta sentirme cómoda y más en este clima donde llegamos a los 32 grados. Me gusta mi cuerpo y creo que mucha de la ropa que tengo hace resaltar mi cuerpo y figura, lo cual me hace sentir bonita.
* Entiendo el punto, Mariana, prosigue.
- Últimamente un chico empezó a seguirme, a hablarme por los pasillos e incluso llegando a mi casa intentando entrar. La última vez que lo ví intentó agredirme. Disculpe, no puedo contener las lágrimas.
* Se tomarán cartas en el asunto de inmediato, en esta universidad no se toleran esas conductas. No se preocupe, señorita Mariana, Brandon quedará suspendido y con una orden de alejamiento.
Al cabo de unos días, Mariana empezó a sentirse observada, sabía que era Brandon quien la seguía pero no tenía miedo, pues él no se acercaba, solo la veía a lo lejos con una visible tristeza, una tristeza que solo tienen los que han perdido algo importante. Al momento siguiente, Brandon recibió una foto para ver solo una vez a su celular de un número conocido para él.
“No supiste aprovechar tu cuerpo, así que ahora es mi turno. Puedes observarlo desde lejos, pero nunca lo tendrás de vuelta”
Nota: esta es una historia corta contada de “otro modo”.
Estoy experimentando, si les gusta háganmelo saber. :)
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