Un pequeño juego Part. 3
Salir a la calle es normal para mí, casi siempre salgo solo y nunca me he sentido incómodo o extraño, mucho menos observado. Pero hoy fue diferente, hoy todos veían a Andrea, notaba como los hombres y algunas mujeres observaban mi trasero, unos siendo discretos, otros no tanto. Por alguna razón extraña, me gustaban esas miradas, especialmente de las mujeres.
Entré a varias tiendas, buscando lo que estaba en el pdf. Las tiendas de ropa de chica tienen mucha más variedad, con razón se tardan tanto. Aunque yo me estoy tardando más pues no entiendo mucho de tallas femeninas y, además, no puedo evitar ver a las demás mujeres que también están comprando.
Después de unas cuantas tiendas, observo la hora y ya son las 5 de la tarde, tengo que regresar a casa a las 6, pensé que me daría tiempo. Entro a la última tienda y me meto al probador para probarme las últimas prendas de la lista: un vestido verde o uno de color salmón con blanco y unos jeans. Y en ese momento tuve una idea. Todas las fotos que he tomado, me las mandaré a un correo secreto que tengo, de ese modo podré disfrutar y recordar este día en caso de que nunca vuelva a suceder. Decido tomar más fotos.
Cuando salía de la tienda, una mujer guapísima se me acercó:
* Andreaaaaa, bebé. Te ve hermosa
No sabía quién era, pero recuerdo haberla visto en las instrucciones, en el apartado de “amigos y familiares”.
- Rebecaaa, holaaaa, muchísimas gracias, tu luces preciosa.
* Ay amigaaa te adoro. Bueno, te veré al rato
Al momento de despedirse, se quiso despedir de beso en el cachete, así que voltee rápido la mejilla y nos dimos un pequeño beso. Se sonrojó y apartó la mirada. Solo me aventuré a decir
- Te veré al rato, con más de esos.
Rebeca sonrió y me abrazó. No dijo nada más, y se fue.
Recibí un mensaje “estoy ansiosa por verte”, era de Rebeca.
Al llegar al departamento, me volví a meter en la ducha, no sin antes pensar en Rebeca, en su delicioso perfume y en su trasero tan bien formado. Tenía muchas ganas de besarla mientras siento su trasero. Mi fantasía solo animo a que me masturbara una vez más. Andrea es muy sensible y se excita muy rápido, o es porque yo no sé dominar los impulsos de esta.
Al terminar, decidí ponerme el vestido que compré en la última tienda, el verde. Tome una foto y me dispuse a salir.
Se la mandé a Rebeca junta con otra que me había tomado en el probador.Esa noche fue mi primera vez siendo mujer, comprando como mujer, masturbandome como mujer, viendo a otras mujeres como una y teniendo sexo con Rebeca siendo una mujer.
Nota: espero que les haya gustado. Lo dividí en 3 partes para que no sea tan pesada la lectura
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