Tenía mucho tiempo que no lo veía
Estoy nerviosa, han pasado un par de años desde que lo veo.
Esta mañana desperté y me sentía extrañamente sexy, como si por un momento mi mente hubiese recordado el largo año recorrido hasta ahora, como si todo esto fuera un sueño, un reto y pude superarlo.
Hoy era un día apresurado, pues tenía que hacer bastantes cosas antes de verlo. Desayuné, hice mi rutina de skincare, me bañé, fui a la escuela y al final a mi clase de twerk. Me encanta tomarme fotos frente al espejo con mi outfit de baile.
Hoy, me siento emocionada y excitada, más de lo normal. Al llegar de la clase, al verme al espejo y recordar lo que pasó hace un año, me siento aún más excitada, más caliente. Desabrochó mi chamarra y un vez más me asombra ver estos dulces pechos aquí.
Me bañé, no dejaba de pensar que llevaba un año en este cuerpo por un acuerdo con mi ex compañera de cuarto. Al ser solo dos en el departamento, en ese entonces, llegamos a tener sexo casual. Yo sabía sobre magia y me interesaba el tema de cambio de cuerpos. Una vez, me encontró masturbándome con unos videos de cambio de cuerpo, me apené tanto que quise mudarme de inmediato. Sin embargo, en lugar de enojarse, me propuso cambiar de cuerpos para tener sexo y así saber que era lo que se sentía ser el otro. Nos encantó a los dos, tanto que en ocasiones cambiábamos de cuerpo por diversión para ir a la escuela o salir con sus amigas. Me gustaba tomarme fotos en su cuerpo para poder recordar cuando ya no fuéramos compañeros de cuarto.
Al casi finalizar la escuela, me prepuso cambiar durante un año. Íbamos en la misma universidad, misma carrera y notas similares, la única diferencia era nuestro lugar natal. Mientras ella vivía en un pueblo a dos horas de la ciudad, yo vivía cerca del departamento, incluso podría vivir sin tener que rentar.
Me vestí, me arreglé, tome una foto y se la mandé a mi antiguo yo diciendo “ya casi estoy lista, solo una cosa más y llego”.
Espere durante dos horas. Pasaba el tiempo y pensaba que no llegaría. Le mandé mensajes pero no contestó, hasta que una persona se acercó, el mesero, y me entregó un paquete mientras me decía que lo sentía, pero que la otra persona no llegaría pero la cuenta ya estaba pagada.
Abrí la caja y ví una nota “Querido, David, o Rossemeri. Me gusta mucho estar en tu cuerpo, y espero que te guste estar en el mío. Sé que esto es loco pero quiero que te quedes con mi cuerpo y yo con el tuyo. No me acerco a ti porque si te decía esto en persona ibas a deshacer el cambio. En la caja encontrarás un bikini, por ahora estás bloqueado y no puedo ver tus mensajes pero si decides quedarte con mi cuerpo, envíame una foto con el bikini dentro de 3 días. Si no recibo nada, iré a buscarte y desharemos el cambio. Piénsalo bien”.
2 días después, “David” recibió una foto de “Rossemeri” que decía “me queda increíble este bikini, lo usaré muy bien el resto de mi vida”.






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