Clase de intercambio: Ada
De pasar a usar una pijama de playera de tirantes y un short desgastado a utilizar una pijama de una sola pieza sí había mucha diferencia.
Nunca fui popular en la escuela. No soy muy atractiva pero la verdad no siento ser fea. Voy bien en la escuela y me llevo bien con algunos profesores. No he tenido muchos novios ni amigas, por eso cuando Ada me saludó ese primer día de clases fue un alivio. Rápidamente nos hicimos amigas. Ella me gustaba en secreto, así fue como descubrí que soy lesbiana. Cuando llegamos a la clase de intercambio, por nuestras buenas notas y conducta, nos permitieron elegir con quien cambiar, así que nos elegimos mutuamente. Yo conocía su vida y ella la mía, así que sería fácil. Una noche antes del cambio, me mandó una foto diciendo “mañana seré tu, que emoción, esta pijama es mi favorita pero mañana despertarás con otra, un regalo para ti mientras estás en mi cuerpo”Me apené porque yo no le compré nada. No era rica como ella, aunque tampoco era de clase baja. Al despertar, tenía una hermosa pijama de una pieza. Tome una ducha pero al enjabonarme sentía completamente diferente la sensación, era más suave, más humedad. No pude evitar acariciar los pechos de Ada.
En seco me detuve porque sentí faltarle al respeto. Me vestí para la universidad y ella me mandó una foto donde mi cuerpo vestía con una blusa un poco escotada, la verdad es que mi cuerpo original tiene una gran pechonalidad. “No sé cómo no se te salen estas jaja” y otra de ella con el pezón de fuera. No quise quedarme atrás y envié una foto diciendo “pues es que no estás acostumbrada a tenerlas tan grande, pero las tuyas también pueden salirse Jajja”Fui a la escuela y fue muy diferente para mí, era el centro de atención, tanto mujeres como hombres me veían y me deseaban. Cuando encontré mi cuerpo, Ada me dijo que era fabuloso, y que le gustaría experimentar más cosas estando en el cuerpo de la otra. “Te quiero pedir disculpas porque hoy en la mañana, antes de bañarme, no pude evitarlo y toqué un poco tu cuerpo, no fue mucho, te lo juro, pero todo el día me han rebotado tus pechos y no puedo evitar pensar en lo bien que se siente. Además, al ver la foto que me mandaste en la mañana, no pude evitar que tu vagina se humedeciera un poco.” Me quedé sorprendida, no pensé que Ada dijera eso ni que hiciera eso. En ese instante me moleste con ella y me fui a casa.
Pensaba en lo que dijo Ada, y por alguna razón me sentí excitada. A Ada le gustaba estar en mi cuerpo, por algo se sentía excitada cuando le mandé esa foto. Era extraño, porque yo sentía lo mismo cuando Ada, en su cuerpo original, me mandaba una foto “normal”. Pensar en que era mi cuerpo el que reaccionaba con el de Ada, y pensar que ahora yo estaba en el cuerpo de Ada y que podía excitar a Ada en mi cuerpo me hacía sentir extraña, pero en realidad, me gustaba.
Al llegar a casa, fui directo al cuarto de Ada, y le mandé una foto a mi antiguo cuerpo. Ahora, yo siendo Ada, provocaba que mi antiguo cuerpo, se mojara más que nunca. Masturbarse siendo Ada es fantástico.
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