Las débiles del gym (Fernando/Sofía’s perspectiva) 3

 Al llegar a casa, Sofía no pudo evitar reír burlonamente mientras se repetía “soy perfecto, incluso ahora”. Sabía que Fernando había conservado su celular, así que antes de salir del hospital lo tomó junto con las tarjetas de la cartera.

Sofía empezó a probarse lencería y ropa interior. Cada vez que cambiaba de ropa no podía evitar masturbarse. Al principio lo disfrutó como nunca, pero después quiso más. No podía dejar de admirarse y preguntarse por qué despreciaba tanto a Sofía si en realidad tiene un cuerpo fenomenal. 


Tras pasar la tarde admirándose y conociéndose, decidió subir una historia a Instagram para ver qué es lo que sucedía. Recibió miles de mensajes de hombres y mujeres invitándola a salir y morvoseandola. Un mensaje en especial le llamó la atención, pues era una chica invitándola a salir de fiesta “amiga, hace mucho que no te veo, tenemos que saliiiiir, unos chicos nos invitaron a un bar, y con ese cuerpazo que te cargas estoy segura de que ellos pagarán todo”. 

Sofía mandó un audio diciéndole “hermosaaa, claro que sí, amiga, ¿a qué hora nos vemos? Por cierto, mira desde otro ángulo este cuerpazo que me cargo. Quizás te deje tocar un poco en la noche”


Sofía se bañó y empezó a probarse outfits para la noche. Pero cada vez que veía como le quedaban se excitaba y volvía a masturbarse. Al final, encontró un vestido negro y decidió masturbarse una última vez para al final bañarse, arreglarse y salir.



La noche de antro como mujer era completamente diferente. “Todos me miran, soy el centro de atención, cualquiera quiere tenerme, me compran cosas con la esperanza de que puedan tener un poco de este cuerpo. Besarse con mujeres es aún más fácil, solo con fingir acercarse y bailar un poco con ellas ya tengo un beso garantizado. Mis pezones se ponen tan duros que quiero tener sexo con todas las mujeres”. Con lo que no contaba Sofía, era que su cuerpo no tuviera tanta resistencia al alcohol, así que en un punto de la noche, tuvo una laguna y despertó en el cuarto de un hotel con una chica. Al final, Sofía tuvo sexo con esa chica, descubriendo por qué estar de perrito es la posición favorita de muchas.




Nota: qué tal. En esta parte Sofía se entra en la vida de su nueva piel, apropiándose de ella y de los placeres que conlleva.


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